La madrugada en que Coyolxauhqui volvió a la luz
Una obra urbana de 1978 abrió una nueva etapa en la investigación del corazón de Tenochtitlan.
El hallazgo
El 21 de febrero de 1978, trabajadores de la Compañía de Luz y Fuerza localizaron el monolito de Coyolxauhqui. Un equipo de Salvamento Arqueológico del INAH excavó la escultura. El Museo del Templo Mayor considera este episodio un punto de inflexión en el estudio de la cultura mexica. [1]
De una pieza a un proyecto
El descubrimiento contribuyó a transformar el plan de un Museo de Tenochtitlan en el Proyecto Templo Mayor. Su fundador fue Eduardo Matos Moctezuma. Las exploraciones abarcaron el edificio principal y otras estructuras del Recinto Sagrado. El objeto no quedó separado del lugar: hizo posible investigar de otro modo su contexto. [1]
La historia no termina al encontrar un objeto
La arqueología no consiste únicamente en recuperar una pieza espectacular. Importa registrar dónde apareció, con qué materiales estaba asociada y qué preguntas permite formular. Esa diferencia evita reducir el trabajo de investigación a una sucesión de tesoros.
Mirar con una pregunta nueva
Al volver al Centro Histórico, piensa en la distancia entre la calle que recorremos y los niveles de ciudad que no vemos. La pregunta no es solo qué se encontró, sino qué conocimiento se construyó a partir de ese hallazgo. Las respuestas cambian cuando aparecen nuevas evidencias.
El hallazgo de 1978 importa por la escultura y por el programa de investigación que impulsó.
Fuentes y referencias
Las referencias numeradas respaldan los hechos indicados. Las preguntas y recomendaciones de lectura son elaboración editorial.
- Museo del Templo Mayor · Proyecto Templo Mayor ↗Fecha, circunstancias del hallazgo y desarrollo del proyecto. Consulta: 22 de octubre de 2026.
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