Cuatro fechas para distinguir fundación, hallazgo e inscripción patrimonial.
El INAH presenta 1325 como la fecha de fundación más aceptada de Tenochtitlan y señala la discusión histórica que la acompaña. Se trata de una referencia sobre el origen de la ciudad, no de la fecha de un hallazgo arqueológico. [1]
El 17 de diciembre se halló el monolito durante trabajos en la Plaza Mayor. Aquí cambia el tipo de acontecimiento: la fecha corresponde a su recuperación en la ciudad virreinal, no a su elaboración mexica. [2]
El hallazgo del 21 de febrero contribuyó al desarrollo del Proyecto Templo Mayor. Una fecha de descubrimiento puede convertirse también en referencia para la historia del conocimiento. [3]
El Centro Histórico de México y Xochimilco se inscribieron en la Lista del Patrimonio Mundial. Esta fecha pertenece a una decisión institucional moderna. No indica el inicio de la historia de los lugares que reconoce. [4]
Esta selección no es una historia completa de la ciudad. Las fechas registran tipos diferentes de acontecimientos. No deben usarse para fechar la fabricación de las piezas descubiertas.